| 229 |
| (1610) |
| Apeóse el caballero |
| (víspera era, de san Juan) |
| al pie de una peña fría |
| que es madre de perlas ya, |
| 5 tan liberal, aunque dura, |
| que al más fatigado más |
| le sirve, en fuente de plata |
| desatado, su cristal. |
| Lisonjeado del agua, |
| 10 pide al sol, ya que no paz, |
| templadas treguas al menos |
| debajo de un arrayán. |
| Concedíaselas, cuando |
| vio venir de un colmenar |
| 15 muchos siglos de hermosura |
| en pocos años de edad: |
| con un cántaro una niña, |
| digo, una perla oriental, |
| arracada de su aldea, |
| 20 si no lo es de la beldad, |
| cantando viene contenta, |
| y valiente, por su mal, |
| la vasija hecha instrumento, |
| este atrevido cantar: |
| 25 «Al campo te desafía |
| la colmeneruela: |
| ven, Amor, si eres dios, y vuela; |
| vuela, Amor, por vida mía, |
| que, de un cantarillo armada, |
| 30 en la estacada |
| mi libertad te espera cada día. |
| »Este cántaro que ves |
| será contra tu fiereza |
| morrïón en la cabeza |
| 35 y, embrazándolo, pavés. |
| Si ya tu arrogancia es |
| la que solía, |
| al campo te desafía |
| la colmeneruela: |
| 40 ven, Amor, si eres dios, y vuela; |
| vuela, Amor, por vida mía, |
| que, de un cantarillo armada, |
| en la estacada |
| mi libertad te espera cada día». |
| 45 Saludóla el caballero, |
| cuyo sobresalto al pie |
| grillos le puso, de hielo, |
| y, yendo a limallos él, |
| Amor, que hace donaire |
| 50 del más bien templado arnés, |
| embebida ya en el arco |
| una saeta crüel, |
| perdona al pavés de barro, |
| no a la que embraza el pavés, |
| 55 escondiéndole un arpón |
| donde las plumas se ven. |
| Llegó el galán a la niña, |
| que en un bello rosicler |
| convirtió el color rosado, |
| 60 y saludóla otra vez. |
| Ella, que sobre diamantes |
| tremolar plumajes ve, |
| y brillar espuelas de oro, |
| dulce lo miró, y cortés. |
| 65 Lo lindo, al fin, lo luciente, |
| si la saeta no fue, |
| esta lisonja afïanzan, |
| que ella escucha sin desdén: |
| «Colmenera de ojos bellos |
| 70 y de labios de clavel, |
| ¿qué hará aquel |
| que halla flechas en aquellos |
| cuando en estos busca miel? |
| Dímelo tú. |
| -Sépalo él. |
| 75 -Dímelo tú, si no eres cruel. |
| »Colmeneruela, animosa |
| contra el hijo de la diosa: |
| si ve tus ojos divinos |
| y esos dos claveles finos, |
| 80 ¿qué hará aquel |
| que halla flechas en aquellos |
| cuando en estos busca miel? |
| Dímelo tú. |
| -Sépalo él. |
| -Dímelo tú, si no eres cruel». |
| 85 Desde el árbol de su madre, |
| trincheado, Amor, allí, |
| solicita la venganza |
| del montaraz serafín. |
| Segunda flecha dispara, |
| 90 tal, que con silbo subtil |
| las plumas de la primera |
| las tiñe de carmesí. |
| Tomóle el galán la mano, |
| cometiéndole a un rubí |
| 95 que le prenda el corazón |
| en su dedo de marfil. |
| La sortija lo ejecuta, |
| y Amor, que fuego y ardid |
| está fomentando en ella, |
| 100 la hace decir así: |
| «Tiempo es, el caballero, |
| tiempo es de andar de aquí, |
| que tengo la madre brava, |
| y el veros será mi fin». |
| 105 Él, contento, fía su robo |
| de las ancas de un rocín, |
| y ella, amante ya, su fuga, |
| del caballero gentil. |
| Decidle a su madre, Amor, |
| 110 si la viniere a buscar, |
| que una abeja le lleva la flor |
| a otro mejor colmenar; |
| picar, picar, |
| que cerquita está el lugar. |
| 115 Decidle que no se aflija |
| y perdone al llanto tierno, |
| pues granjeó galán yerno |
| cuando perdió bella hija: |
| el rubí de una sortija |
| 120 se lo podrá asegurar, |
| que una abeja le lleva la flor |
| a otro mejor colmenar; |
| picar, picar, |
| que cerquita está el lugar. |
Apeóse el caballero
Última actualitzación
03.07.2013
© Universitat Pompeu Fabra, Barcelona