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| (1602) |
| En un pastoral albergue |
| que la guerra entre unos robres |
| lo dejó por escondido |
| o lo perdonó por pobre, |
| 5 do la paz viste pellico |
| y conduce, entre pastores, |
| ovejas del monte al llano, |
| y cabras del llano al monte, |
| mal herido y bien curado, |
| 10 se alberga un dichoso joven, |
| que, sin clavarle, Amor, flecha, |
| lo coronó de favores. |
| Las venas con poca sangre, |
| los ojos con mucha noche, |
| 15 lo halló en el campo aquella |
| vida y muerte de los hombres. |
| Del palafrén se derriba, |
| no porque al moro conoce, |
| sino por ver que la hierba |
| 20 tanta sangre paga en flores. |
| Límpiale el rostro, y la mano |
| siente al Amor que se esconde |
| tras las rosas, que la muerte |
| va violando sus colores |
| 25 (escondióse tras las rosas, |
| por que labren sus arpones |
| el diamante del Catay |
| con aquella sangre noble). |
| Ya le regala los ojos, |
| 30 ya le entra, sin ver por dónde, |
| una piedad mal nacida |
| entre dulces escorpiones; |
| ya es herido el pedernal, |
| ya despide, el primer golpe, |
| 35 centellas de agua. ¡Oh piedad, |
| hija de padres traidores! |
| Hierbas aplica a sus llagas, |
| que, si no sanan entonces, |
| en virtud de tales manos |
| 40 lisonjean los dolores. |
| Amor le ofrece su venda, |
| mas ella sus velos rompe |
| para ligar sus heridas; |
| los rayos del sol perdonen. |
| 45 Los últimos nudos daba, |
| cuando el cielo la socorre |
| de un villano en una yegua, |
| que iba penetrando el bosque. |
| Enfrénanlo de la bella |
| 50 las tristes piadosas voces, |
| que, los firmes troncos, mueven, |
| y las sordas piedras oyen; |
| y la, que mejor se halla |
| en las selvas que en la corte, |
| 55 simple bondad, al pío ruego |
| cortésmente corresponde: |
| humilde se apea el villano, |
| y sobre la yegua pone |
| un cuerpo con poca sangre, |
| 60 pero con dos corazones. |
| A su cabaña los guía, |
| que el sol deja su horizonte, |
| y el humo de su cabaña |
| les va sirviendo de norte. |
| 65 Llegaron temprano a ella, |
| do una labradora acoge |
| un mal vivo con dos almas |
| y una ciega con dos soles. |
| Blando heno, en vez de pluma, |
| 70 para lecho les compone, |
| que será tálamo luego |
| do el garzón sus dichas logre. |
| Las manos, pues, cuyos dedos |
| de esta vida fueron dioses, |
| 75 restituyen a Medoro |
| salud nueva, fuerzas dobles, |
| y le entregan, cuando menos, |
| su beldad y un reino en dote, |
| segunda invidia de Marte, |
| 80 primera dicha de Adonis. |
| Corona, un lascivo enjambre |
| de cupidillos menores, |
| la choza, bien como abejas, |
| hueco tronco de alcornoque. |
| 85 ¡Qué de nudos le está dando |
| a un áspid la Invidia torpe, |
| contando de las palomas |
| los arrullos gemidores! |
| ¡Qué bien la destierra Amor, |
| 90 haciendo la cuerda azote, |
| por que el caso no se infame |
| y el lugar no se inficione! |
| Todo es gala el africano, |
| su vestido espira olores, |
| 95 el lunado arco suspende |
| y el corvo alfanje depone; |
| tórtolas enamoradas |
| son sus roncos atambores, |
| y los volantes de Venus, |
| 100 sus bien seguidos pendones. |
| Desnuda el pecho anda ella, |
| vuela el cabello sin orden; |
| si lo abrocha, es con claveles, |
| con jazmines, si lo coge; |
| 105 el pie calza en lazos de oro, |
| por que la nieve se goce, |
| y no se vaya por pies |
| la hermosura del orbe. |
| Todo sirve a los amantes: |
| 110 plumas les baten, veloces, |
| airecillos lisonjeros, |
| si no son murmuradores; |
| los campos les dan alfombras, |
| los árboles, pabellones, |
| 115 la apacible fuente, sueño, |
| música, los ruiseñores; |
| los troncos les dan cortezas |
| en que se guarden sus nombres |
| mejor que en tablas de mármol |
| 120 o que en láminas de bronce: |
| no hay verde fresno sin letra, |
| ni blanco chopo sin mote; |
| si un valle «Angélica» suena, |
| otro «Angélica» responde. |
| 125 Cuevas, do el silencio apenas |
| deja que sombras las moren, |
| profanan con sus abrazos, |
| a pesar de sus horrores. |
| Choza, pues, tálamo y lecho, |
| 130 cortesanos labradores, |
| aires, campos, fuentes, vegas, |
| cuevas, troncos, aves, flores, |
| fresnos, chopos, montes, valles, |
| contestes de estos amores, |
| 135 el cielo os guarde, si puede, |
| de las locuras del Conde. |
En un pastoral albergue
Última actualitzación
03.07.2013
© Universitat Pompeu Fabra, Barcelona