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Autor: Michele
Ruggieri y Francesco Passio |
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Localización
y transcripción: Manel Ollé Rodríguez |
Copia de otra del padre Pasio al
Retor de Macan
Jhesus.
Tenemos determinado de no dexar pasar ocasión de portador sin dar quenta a
V.R. de lo que acá pase y agora que se ofrece la de ese barco que ba para
allá, nos pareció escrivir ésta para hecer saver a V.R. como el domingo passado
bino el Tutan a nuestra cassa bestido de colorado y en el borde del bestido
muchas campanillas de oro y plata, y todos los manderines que le acompañaban
del mismo color, los quales le hicieron la sumbaya o adoración como al mismo
Rey de la China en un siportal de nuestra casa, y despues él con una corona
de plata dorada muy hermosa, fue con los demás mandarines a otro punto a donde
estava una silla que representa la misma persona del Rey, y le hizo la sumbaya
con mucha solennidad, y tornando al primer puesto se desnudó aquel hávito.
Havíamos preguntado un día antes al secretario si saldríamos a hecer reverencia
al Tutan, respondió que no, sino que nos estubiesemos encerrados en nuestro
aposento y así lo hicimos. Haviamos limpiado la capilla y adornádola con su
dosel y ramos y mill cosillas de papel que havía hecho Gonzalo, con lo qual
quedó muy fresca. Fueron muchos manderines a berla y hacían las sumbayas al
retablo. Y preguntó el Tutan que quién estava en aquella casa. Respondió uno
de aquellos manderines principales que los padres hacán oración en aquella
capilla y moravan en aquella casa. Enderezó el Tutan para la capilla y despues
de haverla visto dixo: "yo quiero ber a los padres". Y bino hacia
donde estabamos, y llegó a la puerta y un manderín que allí estava la abrió
estando allí el padre Rogerio. Hizo reverencia al Tutan y de rodillas. Y él
le mandó levantar, y biéndonos ansí enzerrados, dixo que no quería dar travajo
a los padres. Quedaron todos pasmados de la memoria que havía tenido con nosotros,
preguntando primero donde estávamos aposentados y, mirando la capilla, y espantávanse
del amor y llaneza con que havía hecho todo lo arriba dicho. Y hablaron de
ello con Baltasar y entre si. El día siguiente el principal manderín de esta
tierra conbidó a otros dos manderines muy principales y al secretario del
Tutan en una huerta que está pegada con nuestra casa, y tenían autos y banquete.
Mandáronnos llamar y diéronnos sillas de las suyas, con mucho recivimiento.
Dixeron que querían ber a González y la doctrina o catecismo del pader, y
nuestros libros de rezar y los bidrios y antojos. Mandámoslo traer todo con
la esfera y mapa. Holgaron mucho de lo ber, principalmente los vidrios y el
beedor los pidió para mostrar al Tutan. Conbidáronnos a la comida y a los
autos. Ynformámonos si trataban de cosas honestas, saviendo que sí, y que
contenían muchos documentos morales. juzgamos que sería descortesía deshechar
el comedimiento que nos hacían. Aceptámoslo y usaron de muchos cumplimientos
con nosotros que ellos no usan a hacer sino con manderines muy grandes , porque
ellos heran de tanta dignidad como el Chunpin, a quien no se puede hablar
sino de rodillas, los quales cumplimientos no quento por no ser más largo.
Fueron muchos y muy grandes porque abemos aprendido algunas de sus cerimonias
biéndoselas, que quando nos convidavan con los fajes, que son unos palitos
con que comen y con las ochavenas, que son unas porcelanitas muy pequeñas
con que beben, les respondíamos con sus cortesías a tiempo, puesto que no
beníamos como ellos holgavan mucho. Diéronnos abanos, que son unos mosqueadores
muy pulidos que ellos usan, y dixeron que nos querían enbiar presentes a casa,
y que holgavan mucho que estuviesemos e su tierra y que habían de hablar al
Tutan sobre nosotros, los quales cumplimientos, aunque lo sean, es mucho usarlos
ellos con nosotros. Otro manderín principal con quien havíamos hablado alguna
bez, nos envió a visitar con un niño hijo suyo, y mostrándole algún amor y
dándole cierta cosilla a merendar, el muchacho fue tan contento y el padre
lo agradeció tanto que después nos enbió decir que le haviamos hecho grande
merced y que él sabía muy bien pagar a quien assí tratava a sus cosas- En
este género no hay más que decir de que andamos muy sobre abisso en dar de
mano a bisitas y conbites según el orden del padre Bisitador, porque si abriésemos
la puerta, si no es con hombres tan principales que no lo podemos escusar,
sería grande cansancio y distración.
La
yda de Felipe Méndez fue tan apresurada que no tubimos lugar de esplicar en
la carta muchas cosas que nos son muy necesarias, como el despertador para
andar con horden y vino para las missas y una sobre pelliz que podría servirnos
en necesidad de ella para exorcisar. Desde luego los lugares donde el Tutan
nos ha significado que el demonio se aparece, y los olios, porque podrías
adolecer alguno hasta averlos de menester y ya de ordinario havemos de ser
nuebe o diez personas y la imagen del Salvador que pintó el hermano Nicolao,
quisiéramos que biniera Alonso de Bengala, por ser buena lengua manderín,
más ya a doce días que havemos savido la razón porque estos manderines pequeños
y enviados del Tutan no pueden sufrir que esté acá, y es porque, sirbiendo
de yntérprete al piloto y marinos castellanos de la fragata que traya al padre
Alonso Sánchez de las Filipinas, los quales despues que él los dexó, sesenta
o setenta leguas adentro China se fue adelante por orden de los manderines
de llevar su embaxada a Canton y el Tutan le embió a Macan y embió por ellos.
Venido aquí ante el Tutan, esta lengua descubrió al Tutan como la otra lengua
que havían traido con otros criados del general de las armadas de la costa,
les havían quitado la plata y bastimento que trayan, por lo qual el Tutan
delante de los mismos castellanos les dió crueles tormentos hasta que conocieron,
y los hechó por esclavos de los navíos del Rey. De esto quedaron estos oficiales
y criados del Tutan y otros vecinos de acá tan mal con ese mozo que no le
pueden ber, y así nos parece que no benga aunque fuera bien necesario. Por
agora no se ofrece más sino que V.R. nos haga caridad de las cosillas arriba
dichas, y encomendarnos al Señor en sus santos sacrificios y oraciones.- De
Xauquin y de Hebrero a 18 de 1583 años
De
V.R. indigno siervo Francisco Pasio